La inflación del sector servicios australiano se dispara en un contexto de gran demanda y escasa oferta
SYDNEY — Michele Bullock, en su intervención del miércoles en la Cena Anual de Economistas de Negocios Australianos, destacó el aumento de los costes en el sector servicios de Australia. Se refirió en concreto a áreas como el cuidado personal y el ocio, en las que el gasto se ha disparado, impulsando la inflación. Bullock señaló como factores clave de esta tendencia la combinación de una fuerte demanda interna que supera a la oferta y el aumento de los costes de la mano de obra y otros insumos nacionales.
En contraste con la inflación de la oferta impulsada por las perturbaciones de la COVID-19 y los acontecimientos geopolíticos que anteriormente dominaban los precios de los bienes, Bullock proyectó un retorno gradual a niveles de inflación inferiores al 3% en los próximos dos años. Esta previsión sigue a un descenso desde un pico inicial del 8% hasta la tasa actual del 5,5%.
Respaldando la serie de agresivas subidas de los tipos de interés por parte del Banco de la Reserva de Australia (RBA) desde mayo del año pasado, Bullock declaró en el Foro Anual de la ASIC que seguía apoyando nuevas subidas si fuera necesario.
La conversación en torno a la inflación dio un giro político cuando el Primer Ministro, Anthony Albanese, atribuyó el jueves en Ryde las presiones inflacionistas a factores globales más que a cuestiones internas. Señaló que una agresiva política de inmigración durante el ejercicio 2022-23 provocó una afluencia de 500.000 inmigrantes netos, lo que ha incrementado significativamente la demanda agregada. Este aumento ha ejercido una presión adicional sobre la capacidad del RBA para controlar la estabilidad económica mediante ajustes de los tipos de interés.
El impacto de esta dinámica es más evidente en el mercado de la vivienda, donde los repuntes de los alquileres dentro de la cesta del Índice de Precios de Consumo (IPC) han puesto de relieve un agudo desajuste entre la demanda y la oferta. La situación es especialmente difícil para los inquilinos australianos, que soportan la peor parte de estas presiones.
Los críticos han respondido a estos acontecimientos pidiendo al gobierno de Albanese que aplique una congelación inmediata de la inmigración. Esta medida se propone como una forma de aliviar las presiones inflacionistas y evitar más dificultades financieras a los titulares de hipotecas y a los inquilinos de toda Australia.




